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Una solución!

08 de sep de 2010 12:07 | , , , , , , , | 1 Comentario

Hace unos días publiqué un post indignado por algo que me pasó con Claro. En los comentarios del post @mcwelschen me recomendó que publicara mi reclamo en Inforeclamos, un servicio que debo admitir que no conocía.

En resumen, horas después de subir mi reclamo, se comunicó conmigo Verónica Bosco de Atención al Cliente de Claro. Hoy, luego de que mi reclamo surcara por el inframundo de la burocracia corporativa por algunos días, Verónica (que me atendió muy bien) me confirmó que todo estaba solucionado, las órdenes de compra erróneas canceladas, y mi factura limpia.

La moraleja: un post sirve, y un reclamo en Inforeclamos mucho más! Cuando tengan un incoveniente prueben hacer lo mismo. Yo la verdad no tenía idea de su existencia, quizás es super conocido y yo vivo en un frasco! :P

Y para terminar, una perlita. En el post donde cuento lo que pasó, apareció hoy un tal Ramiro (qué raro, Ramiro Rueda se llamaba el que me vendió gato por liebre), supuesto empleado de una empresa de telefonía defendiendo lo indefendible (y también explicó algo, creo, correctamente, sobre la ley de portabilidad numérica).

Harto de Claro

01 de sep de 2010 20:41 | , , , , , , , , | 20 Comentarios

Estoy un poco enojado (un poco nomás), cansado, podrido, hasta me siento estafado. En Noviembre del año pasado volví a ser cliente de Claro. Ya fui cliente de todas las prestadoras de telefonía celular grandes de Argentina (menos Nextel que en Paraná no funciona por lo que sé), así que mi conclusión es que todas son lo mismo. TODAS. Voy a contarles algo que pasó en los últimos 10 días.

Vamos cronológicamente…

El Viernes 20 de Agosto se comunicó a mi celular Ramiro Rueda, del departmento de Telemarketing de Claro. Me ofrecía unas promociones por equipos nuevos que no me interesaban pero sí lo consulté por la posibilidad de comprar dos BlackBerry nuevos (yo ya tengo uno pero si había una buena oferta me gustaba la idea de actualizarme a otro más nuevo, y de paso comprar otro para mi viejo). Me dijo que sí, que podía hacerse la operatoria, contento porque seguramente obtendría alguna comisión especial. Al final le terminé confirmando la compra el Lunes 23 de Agosto, después del mediodía, de dos BlackBerry 8520 Curve.

El día Miércoles 25 de Agosto me comuniqué con Claro para ver si el pedido estaba cargado, quería saber cuándo iba a llegar. Oh sorpresa, la representante que me atendió me informó que el pedido que se había hecho era por dos BlackBerry 8220 y no dos 8520 como originariamente había pautado. Inmediatamente le consulté qué había que hacer para cancelar ese envío equivocado, obteniendo como respuesta “como el pedido ya está ingresado en el sistema deberá rechazar el paquete cuando llegue el correo a su casa”. Me quedé tranquilo, enojado porque no iba a tener los equipos nuevos pero tranquilo al fin porque la solución no parecía tan difícil.

Jueves 26 de Agosto. Llegó el pedido después del mediodía. Lo rechacé. Ni bien se fue el correo llamé a Claro para certificar que había rechazado el pedido y que me confirmen que se cancelaba la compra. Me atendió un representante del que no recuerdo el nombre y me dijo que debía esperar la confirmación del rechazo del paquete por parte del correo para cancelar la orden de compra. Que me comunicara hoy, Miércoles 1 de Septiembre, para recibir la confirmación de la cancelación. Si hoy recibía la cancelación debida, yo no tenía problema en hacer el pedido nuevamente, una equivocación la perdono… Pero…

Miércoles 1 de Septiembre. Por la tarde, a eso de las 18 intenté comunicarme dos veces al 08001232692 (opción 1). Ese número me lo pasó el representante del que hablaba recién, se trata del departamento de Reclamos de Ventas. Las dos veces estuve esperando más de 20 minutos cada una y nada pasó… Mi paciencia se estaba acabando. Traté de comunicarme mediante el *611. Hablé con dos Alejandros, si no recuerdo mal un Pablo, otro nombre más (una chica) y una Supervisora (supuestamente) bastante maleducada llamada Silvina, que me cortó (o se cortó…). El primer Alejandro me informó que se había llevado a cabo la cancelación de la compra de sólo uno de los equipos (líneas nuevas, aclaro). Es decir, una orden de compra seguía en pie. Maldita sea! Me dijo que la solución era que me comunicara con Reclamos de Ventas. Pese a que le dije que no me atendían hace como 40 minutos en ese departamento me pasó ahí y… obviamente no me atendieron, pasan 20 minutos y la comunicación se corta.
Llamé nuevamente al *611. Me atendió una chica. Pasó lo mismo que con Alejandro…
Llamé nuevamente al *611. Me atendió un chico, al que le insistí que me comunicara con un supervisor pese a sus negativas y “pero le va a decir lo mismo que le estoy diciendo yo”. Me atendió Silvina, la supervisora, que no sólo me trató de manera bastante antipática sino que me cortó (o la comunicación se cortó…) y no volvió a llamar.
El último Alejandro con el que hablé me atendió bastante bien. Fue, de hecho, el último operador con el que hablé en el día. Le tuve que contar toda la historia nuevamente (todo lo que les estoy contando acá) y le pedí que me comunicara con un supervisor. Me hizo esperar para ver si me podía comunicar con alguno, para luego responderme “señor le pido mil disculpas pero no podré comunicarlo con un supervisor porque el sistema está caído”. Me reí. Le pedí que de alguna manera todo esto quedase asentado. Pudo generar un número de reclamo (le dije “pero cómo, ¿no está caído el sistema?” y me hizo una explicación que ni el entendió) y me pidió que volviese a llamar. Le expliqué que yo no iba a llamar más. Que no me correspondía porque el problema lo habían generado ellos. Que por favor encontrase la manera de que ALGUIEN, Marita, Pedro, Rosa, Carlos Slim, o quién sea, se comunicara conmigo con una maldita solución! Me dijo que se iban a comunicar conmigo “en lo que resta del día”. No le creo, ya son las 20:22. Quizás vuelva a llamar mañana. O quizás simplemente espere que llegue la factura con el cargo de un nuevo teléfono que no tengo y haga la denuncia en la burocracia de Defensa al Consumidor o la CNC. Nunca llegué a ese punto con ninguna compañía. Espero no tener que llegar.

Me vengo preguntando si Ramiro Rueda, el de telemarketing, se comunicará conmigo cuando vea que hay problemas con estas órdenes de compra. No creo…

Si el celular no fuese una necesidad, una herramienta de trabajo, tiraría todo a la basura, y viviría una vida más analógica, si algún nombre le cabe… Pero me encontraría con otros servicios, otros proveedores, otras compañías, otros monopolios, oligopolios, gobierno, empresas, gobierno peleando con empresas, empresas peleando con gobierno, empresas peleando con usuarios, usuarios resignados (soy uno), burocracia (en sentido amplio, no sólo administrativa o gubernamental, también empresarial) y un sinfín de obstáculos más.

Ya llamé a un abogado amigo de la familia (porque en mi familia hay muchos abogados lamentablemente pero no me gusta tratar con ellos y casi con ningún abogado, vengo de otra rama de las ciencias sociales y hay pica con los señores de traje :P) para que me asesore. Me dijo en su ceremonialidad que esperemos unos días a ver cómo se desenvuelve todo y que obviamente me reserve los derechos y acciones legales pertinentes.

Los piratas del Paraná

16 de jul de 2009 16:09 | , , , , , , | Ningún Comentario

No suelo abrir forwards, creo que son lo mismo que el spam pero disfrazado. Sólo cuando alguien me dice que lo abra porque me va a interesar o el título me atrae mucho, como éste caso. Hace ya unos días me había llegado pero recién ahora lo leí con atención. Lo voy a copiar y pegar aquí abajo, cuenta acerca de cómo nos están robando el agua de la cuenca del Paraná, sin tapujos. En los medios, salvo algún artículo alarmante pero sin profundidad hace mucho, no he leído nada. Parecería que estas empresas están trabajando con total impunidad en nuestro país y nadie hace nada.

Vean cómo en la página de la empresa que nombran en el mail ofrecen “su” “agua de América del Sur” mientras una musiquita de cuento de hadas suena atrás.

El mail:

LOS PIRATAS DEL PARANÁ

¡Se acuerdan cuando muchos nos preguntàbamos irónicamente “pero como se van a llevar el agua”?… Bueno, aquí lo vemos.

Negocio fácil: lastran los buques con agua del Paraná para luego venderla al exterior.

Es una historia de piratas. Vienen en barco, se llevan el agua y la venden al otro lado del Atlántico sin mayores restricciones de la estructura jurídica nacional o provincial.

Así de desmedido y paradójico es cómo empresas internacionales venden por internet el agua de los ríos argentinos a Medio Oriente y África, según la versión difundida en los últimos días por la ONG ecologista Río Paraná.
El agua dulce, dada su escasez en el planeta (3% del total), asoma como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI.
Argentina dispone de mucho (22.000 metros cúbicos por habitante al año), pero mal distribuida: dos tercios de su territorio es árido o semi árido. En este escenario, la empresa Makhena SA, con sede en Miami y sucursal en Buenos
Aires, ofrece por internet agua dulce de los ríos de la llanura argentina. El Paraná es el más importante de ellos.

La empresa Makhena S.A., con sede en Miami y sucursal en Buenos Aires, expone en su página de Internet
(www.makhena.com) las características del producto que ofrece al mercado (agua dulce, cruda, sin tratamiento), el origen (ríos de llanura, en Argentina), las cantidades (entre 60.000 y 70.000 toneladas por envío), el uso (potabilización y consumo, riego, etc.) y la forma de transporte (buques tanque). El negocio es redondísimo y casi sin
riesgos. Vender un recurso barato, a precios altísimos, claro que a partir de “un elemento insustituible que, a pesar de ser renovable, su escasez se manifiesta a medida que aumentan las demandas y conflictos por su uso”, tal como admite la misma empresa en su web.

En concreto lo que hacen es esto: Se llevan el agua del litoral del país en el lastre de los barcos. Cualquier buque, para poder navegar, tiene que estar lastrado, con cierto peso para mantenerlo equilibrado. Para que pueda navegar sin zozobras, debe cargar cierto volumen en sus bodegas, así, descargan la mercadería en puerto argentino y cargan agua dulce (también en puerto argentino) “para la vuelta”, y la venden en los mercados del Medio Oriente, África y Europa donde luego la potabilizan. La cargan en el Paraná porque el agua está menos contaminada que en el Río de la Plata.

Hasta ahora no hay ninguna ley que regule el “tráfico clandestino de agua dulce”, lo hacen impunemente a la vista de todo el mundo y en las propias narices de la prefectura naval Argentina, que sabe lo que hacen pero que no tienen los instrumentos jurídicos para poder actuar.

Mientras tanto por los ríos del Delta del Paraná, los vemos navegar todos los días, llevándose nuestros recursos naturales en sus bodegas gratuitamente.

El blog necesita una Fail Whale

15 de jul de 2009 23:48 | , , | Ningún Comentario

Si ven que el blog anda caído de a ratos, o lento, es porque el servidor anda con problemas. Según me dijeron se va a solucionar en pocos días!. Cualquier cosa, si tienen tantas ganas de leerme, me siguen en Twitter.