Una solución!

Hace unos días publiqué un post indignado por algo que me pasó con Claro. En los comentarios del post @mcwelschen me recomendó que publicara mi reclamo en Inforeclamos, un servicio que debo admitir que no conocía.

En resumen, horas después de subir mi reclamo, se comunicó conmigo Verónica Bosco de Atención al Cliente de Claro. Hoy, luego de que mi reclamo surcara por el inframundo de la burocracia corporativa por algunos días, Verónica (que me atendió muy bien) me confirmó que todo estaba solucionado, las órdenes de compra erróneas canceladas, y mi factura limpia.

La moraleja: un post sirve, y un reclamo en Inforeclamos mucho más! Cuando tengan un incoveniente prueben hacer lo mismo. Yo la verdad no tenía idea de su existencia, quizás es super conocido y yo vivo en un frasco! :P

Y para terminar, una perlita. En el post donde cuento lo que pasó, apareció hoy un tal Ramiro (qué raro, Ramiro Rueda se llamaba el que me vendió gato por liebre), supuesto empleado de una empresa de telefonía defendiendo lo indefendible (y también explicó algo, creo, correctamente, sobre la ley de portabilidad numérica).

Harto de Claro

Estoy un poco enojado (un poco nomás), cansado, podrido, hasta me siento estafado. En Noviembre del año pasado volví a ser cliente de Claro. Ya fui cliente de todas las prestadoras de telefonía celular grandes de Argentina (menos Nextel que en Paraná no funciona por lo que sé), así que mi conclusión es que todas son lo mismo. TODAS. Voy a contarles algo que pasó en los últimos 10 días.

Vamos cronológicamente…

El Viernes 20 de Agosto se comunicó a mi celular Ramiro Rueda, del departmento de Telemarketing de Claro. Me ofrecía unas promociones por equipos nuevos que no me interesaban pero sí lo consulté por la posibilidad de comprar dos BlackBerry nuevos (yo ya tengo uno pero si había una buena oferta me gustaba la idea de actualizarme a otro más nuevo, y de paso comprar otro para mi viejo). Me dijo que sí, que podía hacerse la operatoria, contento porque seguramente obtendría alguna comisión especial. Al final le terminé confirmando la compra el Lunes 23 de Agosto, después del mediodía, de dos BlackBerry 8520 Curve.

El día Miércoles 25 de Agosto me comuniqué con Claro para ver si el pedido estaba cargado, quería saber cuándo iba a llegar. Oh sorpresa, la representante que me atendió me informó que el pedido que se había hecho era por dos BlackBerry 8220 y no dos 8520 como originariamente había pautado. Inmediatamente le consulté qué había que hacer para cancelar ese envío equivocado, obteniendo como respuesta “como el pedido ya está ingresado en el sistema deberá rechazar el paquete cuando llegue el correo a su casa”. Me quedé tranquilo, enojado porque no iba a tener los equipos nuevos pero tranquilo al fin porque la solución no parecía tan difícil.

Jueves 26 de Agosto. Llegó el pedido después del mediodía. Lo rechacé. Ni bien se fue el correo llamé a Claro para certificar que había rechazado el pedido y que me confirmen que se cancelaba la compra. Me atendió un representante del que no recuerdo el nombre y me dijo que debía esperar la confirmación del rechazo del paquete por parte del correo para cancelar la orden de compra. Que me comunicara hoy, Miércoles 1 de Septiembre, para recibir la confirmación de la cancelación. Si hoy recibía la cancelación debida, yo no tenía problema en hacer el pedido nuevamente, una equivocación la perdono… Pero…

Miércoles 1 de Septiembre. Por la tarde, a eso de las 18 intenté comunicarme dos veces al 08001232692 (opción 1). Ese número me lo pasó el representante del que hablaba recién, se trata del departamento de Reclamos de Ventas. Las dos veces estuve esperando más de 20 minutos cada una y nada pasó… Mi paciencia se estaba acabando. Traté de comunicarme mediante el *611. Hablé con dos Alejandros, si no recuerdo mal un Pablo, otro nombre más (una chica) y una Supervisora (supuestamente) bastante maleducada llamada Silvina, que me cortó (o se cortó…). El primer Alejandro me informó que se había llevado a cabo la cancelación de la compra de sólo uno de los equipos (líneas nuevas, aclaro). Es decir, una orden de compra seguía en pie. Maldita sea! Me dijo que la solución era que me comunicara con Reclamos de Ventas. Pese a que le dije que no me atendían hace como 40 minutos en ese departamento me pasó ahí y… obviamente no me atendieron, pasan 20 minutos y la comunicación se corta.
Llamé nuevamente al *611. Me atendió una chica. Pasó lo mismo que con Alejandro…
Llamé nuevamente al *611. Me atendió un chico, al que le insistí que me comunicara con un supervisor pese a sus negativas y “pero le va a decir lo mismo que le estoy diciendo yo”. Me atendió Silvina, la supervisora, que no sólo me trató de manera bastante antipática sino que me cortó (o la comunicación se cortó…) y no volvió a llamar.
El último Alejandro con el que hablé me atendió bastante bien. Fue, de hecho, el último operador con el que hablé en el día. Le tuve que contar toda la historia nuevamente (todo lo que les estoy contando acá) y le pedí que me comunicara con un supervisor. Me hizo esperar para ver si me podía comunicar con alguno, para luego responderme “señor le pido mil disculpas pero no podré comunicarlo con un supervisor porque el sistema está caído”. Me reí. Le pedí que de alguna manera todo esto quedase asentado. Pudo generar un número de reclamo (le dije “pero cómo, ¿no está caído el sistema?” y me hizo una explicación que ni el entendió) y me pidió que volviese a llamar. Le expliqué que yo no iba a llamar más. Que no me correspondía porque el problema lo habían generado ellos. Que por favor encontrase la manera de que ALGUIEN, Marita, Pedro, Rosa, Carlos Slim, o quién sea, se comunicara conmigo con una maldita solución! Me dijo que se iban a comunicar conmigo “en lo que resta del día”. No le creo, ya son las 20:22. Quizás vuelva a llamar mañana. O quizás simplemente espere que llegue la factura con el cargo de un nuevo teléfono que no tengo y haga la denuncia en la burocracia de Defensa al Consumidor o la CNC. Nunca llegué a ese punto con ninguna compañía. Espero no tener que llegar.

Me vengo preguntando si Ramiro Rueda, el de telemarketing, se comunicará conmigo cuando vea que hay problemas con estas órdenes de compra. No creo…

Si el celular no fuese una necesidad, una herramienta de trabajo, tiraría todo a la basura, y viviría una vida más analógica, si algún nombre le cabe… Pero me encontraría con otros servicios, otros proveedores, otras compañías, otros monopolios, oligopolios, gobierno, empresas, gobierno peleando con empresas, empresas peleando con gobierno, empresas peleando con usuarios, usuarios resignados (soy uno), burocracia (en sentido amplio, no sólo administrativa o gubernamental, también empresarial) y un sinfín de obstáculos más.

Ya llamé a un abogado amigo de la familia (porque en mi familia hay muchos abogados lamentablemente pero no me gusta tratar con ellos y casi con ningún abogado, vengo de otra rama de las ciencias sociales y hay pica con los señores de traje :P) para que me asesore. Me dijo en su ceremonialidad que esperemos unos días a ver cómo se desenvuelve todo y que obviamente me reserve los derechos y acciones legales pertinentes.

La “política exterior” de Google

Interesantísimo el artículo de Mark Landler en el NYT sobre la disputa Google/China, “Google Searches for a Foreign Policy”: “with the United States still struggling to develop a foreign policy for the digital age, Internet companies need to articulate their own foreign policies.” Y algo al final del artículo en lo que no había pensado pero creo que es un dato no menor mientras Microsoft sigue en China aceptando la censura y Google no… Microsoft nació durante la Guerra Fría, Google después: “While Microsoft has a mentality in which national sovereignty still trumps ethical arguments, he said, Google is trying to balance the rights of sovereignty against its own evolving set of values.” ¿Y hacia dónde evolucionará ese conjunto de valores de Google?

Algo estás haciendo mal [Betos en Paraná, parte 2]

A principios de éste año comenté que abrió Betos en Paraná, la cadena de lomiterías de origen cordobés que sin dudas tiene los mejores lomitos que he probado.

Desde el 24 de Enero, día en que hice el post, han llegado más de 500 visitas únicas a través de más de 180 claves de búsqueda diferentes buscando info sobre Betos en Paraná. Una búsqueda específica, local, y de potenciales consumidores que necesitan el número de teléfono o la dirección en la mayoría de los casos.

En el post del que hablo podrán leer que escribí sobre la nula publicidad que estaban llevando adelante en sus inicios. Luego, pasado un tiempo después de la apertura, se enfocaron más que nada en diarios y vía pública entregando papeles que me parece que no iban para nada de acuerdo a la imagen de marca de Betos, y nunca lanzando promociones especiales que siempre generan buenos dividendos (sino pregunten a Mc Donald’s cómo le ha servido la ya clásica promoción de presentar el cupón del diario así te dan una hamburguesa igual a la que llevás con tu combo). También publicaron anuncios en algunos folletos de esos que rejuntan muchas publicidades y se reparten gratuitamente por casas o en mano en la calle… a los que yo, Matías, no les doy bolilla, pero si alguien se dedica a hacerlos por algo será…

Sí, cada vez que paso los fines de semana por Betos está casi completo (no sé durante la semana), la comida es genial, y la relación precio-calidad es buena. Pero siento que algo falta. Si todos los días llegan personas buscando datos es que algo están haciendo mal, a ciertas personas no están llegando. ¿O será que la hicieron bien, lograron que yo hable de ellos, y ahora me tienen como un canal de comunicación gratis? :P

Pero puedo decir cosas buenas y malas. Extrañamente, a casi de un año de la apertura aún no dan al cliente la posibilidad de pagar con ningún tipo de tarjeta, sea de débito o de crédito.

Y algo más, fíjense si se equivocan feo en algunas cosas, que en la página oficial de la cadena (en la que aparecieron bastante después de la apertura oficial acá en Paraná) ponen que hay envío a domicilio pero no el teléfono!!! #FAIL (acá abajo pongo una captura de pantalla, click para agrandar):

Betos_1261939121742

Algo interesante, a tanto llega la desinformación que alguna paranaense ha llegado vía Google al blog de Pablo (un blog cordobé’) a preguntar el teléfono :P, ver para creer.

P/D: Consumidor desinformado, el teléfono de Betos en Paraná es 4313031. ;) De nada.

Cablevisión-Fibertel: la personificación de la ineficiencia

Muchos damnificados por el mal funcionamiento de Fibertel en los últimos días entenderán el título del post pero no me voy a quejar directamente por eso.

Resulta que los problemas de DNS y vayamos a saber qué más que nos complican el acceso a varias páginas aleatoriamente día a día y generan problemas de velocidad (que están siempre) están molestando (en esta zona) hace alrededor de 2 o 3 semanas. En ese lapso hice tres reclamos, y anteriormente había tenido varios más por otros problemas, en su mayoría por cortes y pésimas velocidades. Cuando uno hace un reclamo le piden un número de contacto para tener otro además del que ya tienen registrado, yo siempre les doy mi celular, porque quizás llaman a casa y no estoy. Resulta que las últimas 3 veces en vez de llamarme al celular y efectivamente comunicarse conmigo, llamaron al número fijo, yo no estaba y claro, cerraron los reclamos o en un oportunidad aplazaron la visita de los técnicos, que nunca pueden solucionar nada, dicho sea de paso.

Pero lo que motiva éste post es que Cablevisión y Fibertel utilizan mi número celular para enviarme avisos de que la próxima factura vence tal día o tal otro y que puedo abonarla llamando a tal teléfono. Claro, los señores no me pueden llamar al celular cuando hago un reclamo, pero sí me molestan vía SMS (hoy llegaron dos juntitos, tipo SPAM vió?).

Indignante lo mal que funcionan los proveedores de servicios de cable, teléfono, Internet y todo tipo de servicio en Argentina. Parece todo una GRAN ESTAFA. Pero claro, como todos son lo mismo, en los medios no sale nada. Y nunca nos vamos a encontrar con un diputado o senador con agallas que proponga una investigación seria.

Porqué algo está cambiando

Esto pasó hace unos días y no sabía nada. Mr. Chips se quejó en su Twitter de American Airlines para que después desde AA subsanaran el error regalándole 3000 millas gratis. Un usuario descontento quejándose en un servicio de microblogging es escuchado por una empresa (y qué empresa). Algo está cambiando.

Los piratas del Paraná

No suelo abrir forwards, creo que son lo mismo que el spam pero disfrazado. Sólo cuando alguien me dice que lo abra porque me va a interesar o el título me atrae mucho, como éste caso. Hace ya unos días me había llegado pero recién ahora lo leí con atención. Lo voy a copiar y pegar aquí abajo, cuenta acerca de cómo nos están robando el agua de la cuenca del Paraná, sin tapujos. En los medios, salvo algún artículo alarmante pero sin profundidad hace mucho, no he leído nada. Parecería que estas empresas están trabajando con total impunidad en nuestro país y nadie hace nada.

Vean cómo en la página de la empresa que nombran en el mail ofrecen “su” “agua de América del Sur” mientras una musiquita de cuento de hadas suena atrás.

El mail:

LOS PIRATAS DEL PARANÁ

¡Se acuerdan cuando muchos nos preguntàbamos irónicamente “pero como se van a llevar el agua”?… Bueno, aquí lo vemos.

Negocio fácil: lastran los buques con agua del Paraná para luego venderla al exterior.

Es una historia de piratas. Vienen en barco, se llevan el agua y la venden al otro lado del Atlántico sin mayores restricciones de la estructura jurídica nacional o provincial.

Así de desmedido y paradójico es cómo empresas internacionales venden por internet el agua de los ríos argentinos a Medio Oriente y África, según la versión difundida en los últimos días por la ONG ecologista Río Paraná.
El agua dulce, dada su escasez en el planeta (3% del total), asoma como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI.
Argentina dispone de mucho (22.000 metros cúbicos por habitante al año), pero mal distribuida: dos tercios de su territorio es árido o semi árido. En este escenario, la empresa Makhena SA, con sede en Miami y sucursal en Buenos
Aires, ofrece por internet agua dulce de los ríos de la llanura argentina. El Paraná es el más importante de ellos.

La empresa Makhena S.A., con sede en Miami y sucursal en Buenos Aires, expone en su página de Internet
(www.makhena.com) las características del producto que ofrece al mercado (agua dulce, cruda, sin tratamiento), el origen (ríos de llanura, en Argentina), las cantidades (entre 60.000 y 70.000 toneladas por envío), el uso (potabilización y consumo, riego, etc.) y la forma de transporte (buques tanque). El negocio es redondísimo y casi sin
riesgos. Vender un recurso barato, a precios altísimos, claro que a partir de “un elemento insustituible que, a pesar de ser renovable, su escasez se manifiesta a medida que aumentan las demandas y conflictos por su uso”, tal como admite la misma empresa en su web.

En concreto lo que hacen es esto: Se llevan el agua del litoral del país en el lastre de los barcos. Cualquier buque, para poder navegar, tiene que estar lastrado, con cierto peso para mantenerlo equilibrado. Para que pueda navegar sin zozobras, debe cargar cierto volumen en sus bodegas, así, descargan la mercadería en puerto argentino y cargan agua dulce (también en puerto argentino) “para la vuelta”, y la venden en los mercados del Medio Oriente, África y Europa donde luego la potabilizan. La cargan en el Paraná porque el agua está menos contaminada que en el Río de la Plata.

Hasta ahora no hay ninguna ley que regule el “tráfico clandestino de agua dulce”, lo hacen impunemente a la vista de todo el mundo y en las propias narices de la prefectura naval Argentina, que sabe lo que hacen pero que no tienen los instrumentos jurídicos para poder actuar.

Mientras tanto por los ríos del Delta del Paraná, los vemos navegar todos los días, llevándose nuestros recursos naturales en sus bodegas gratuitamente.

Salvá tu logo!

Me entero en Quipsologies de una nueva organización sin fines de lucro llamada Save Your Logo que se asocia con corporaciones que tienen un animal en su logo para que ayuden a protegerlo.

Por ejemplo, una de las primeras firmas que se asoció a Save Your Logo es Lacoste, que se compromete a la preservación de la biodiversidad en el planeta mediante su compromiso a proteger el cocodrilo. Buenísimo!

Mala práctica

Digamos que tenés un negocio de computación, Facebook está de moda, entonces creás un perfil con el nombre de tu negocio, empezás a agregar “amigos” a mansalva, sin decir mucho y sin foto de perfil…

A las pocas horas cargás fotos de algunos productos, placas de video más que nada, y seguís sin decir nada.

Supongamos entonces que aparece Matías, que ha sido cliente tuyo un par de veces, y te escribe un mensaje en el muro felicitándote por tu nuevo canal para conectarte con los clientes, te pregunta si vas a ofrecer algo, algún descuento o ventaja en particular y te recomienda que le des una mirada a Twitter.

Vos le respondés irónicamente que sí, seguro, le darán un descuento del 3% (!) a sus “amigos” en FB que son como 20 pesos (!) en la compra de una placa, y agradecés por la recomendación de Twitter pero estás muy ocupado aprendiendo a usar FB (no entiendo quien te dió el título de Analista de Sistemas Informáticos, ¿tanto te toma aprender a usar FB?).

Paso seguido, no sos más “amigo” de Matías en FB.

Tener un perfil en Facebook no es Marketing!.

“El corporate homepage de una empresa es Google.com”

Nada más relacionado con mi post anterior sobre los crossumers que la frase que titula éste post y que leí en éste de Marketing Profs Daily Fix. Es de Bob Person, VP de Communities and Conversations de Dell.

El boca a boca, la recomendación, la crítica positiva o negativa de un producto se da en foros, Twitter, blogs, Facebook. Ahí vamos a encontrar lo que el público piensa de nuestro producto:

(…) People are starting to view the Google search bar as their URL entry box. Instead of typing “www.zappos.com” people are simply typing the world “Zappos” into a search form.(…)

(…) What this means for companies is that their homepages should no longer be considered the most highly trafficked resource for people looking for their product. Consumers are becoming savvier, and an unfortunate consequence (for brands) is that people are more likely to trust third party resources vs. the brand themselves.(…)

Y algo muy pero muy interesante: las compañías se deberían preocupar menos por salir más arriba o más abajo en los resultados que su competencia, y más por los resultados negativos que reflejan las búsquedas, que devienen de lo que dicen los usuarios sobre su marca.

¿Soy un crossumer?

Leyendo la revista Apertura de Abril me encuentro con una interesante nota titulada “La era del consumidor inteligente”, donde se habla de un nuevo tipo de consumidor el “crossumer” un “hábil conocedor de estrategias publicitarias y del marketing”.

Un tipo de consumidor que, siguiendo lo que dicen algunos entrevistados, está super informado, no se come el discurso ético y moral ambiguo de las grandes corporaciones, escéptico ante posibles engaños, y que sabe que más o menos todas las marcas ofrecen lo mismo. Con la aparición de los blogs y los servicios de redes sociales, el boca a boca vuelve a tomar importancia y se convierte en algo más que las empresas quieren controlar, o tratar de controlar.

El crossumer es proactivo, “early adopter”, vive enfrente a las pantallas y “se anticipa a tendencias futuras”. It’s evolution, baby!.

Creo que en la nota la que da en la tecla es Carolina Dennin, gerente de Investigaciones de Mercado de Coca-Cola (División Sur para Latam): “Si bien reconocemos estas tendencias, no aplicamos términos como crossumer para diseñar acciones. Frente a ellos la receta es simple: cumplir lo que se promete. Ser claro, transparente y coherente“.

Seamos claros, crossumer o no crossumer, al consumidor no hay que andarle con vueltas. Si vos me das lo que yo quiero, soy tu consumidor. Consumidor en fin…

Ahora bien, ¿que estoy informado? Sí, a veces demasiado. ¿Qué no compro el discurso ético ambiguo de algunas corporaciones? Desde ya. ¿Que recomiendo? Sí, claro, cuando algo me gusta lo recomiendo. ¿Que desconfío del sistema? Mmm… A veces, pero soy parte de él… Entonces ¿soy un crossumer? Bah, no me gustan las etiquetas. Soy un consumidor que no quiere que lo jodan.

Sólo pasa en Matilandia

No acostumbro a comprar CD’s originales, no por ser “pirata” y contentarme con bajarlos, sino porque a veces no dan los números y hay que priorizar otras cosas. Pero cuando compro uno es porque la banda o artista en cuestión me gusta bastante. Comprar un CD original vale la pena. Me gusta tenerlos físicamente, con su cajita y librito, sin ser un disco violeta o verde, un disco normal, que mira a los truchos con desprecio :P. Pero bueno, ojalá pudiera hacerlo siempre.

Ayer me compré In between dreams de Jack Johnson, un discazo. El tema es que después de haber salido contento de Musimundo, llego a casa, lo abro, y me encuentro con que el CD vino fallado. Sí, tenía unas manchitas tipo quemaduras en la superficie grabable, y me quedé con las putas ganas de escucharlo.

Me calenté pero hoy fui a Musimundo, me lo cambiaron sin problemas y sin siquiera pedirme el ticket, bien por los pibes que atienden.