Un tiempo después, mi experiencia en TEDxBuenosAires

El 8 de Abril tuve la oportunidad de asistir al TEDxBuenosAires. No escribí nada hasta hoy porque estaba esperando que los videos de las charlas se publicaran, y porque tampoco me había guardado un tiempito para hacerlo…

Cuando me confirmaron que tenía la entrada para ir gracias al sorteo me alegré mucho, tenía muchísimas ganas de escuchar y ver ahí, al lado mío, a tipos que ya seguía, había leído, o al menos me habían contado que eran geniales. Tenía mucha curiosidad por saber cómo iba a ser todo, cuál sería el ambiente, cómo funcionaría la organización.

Ese día llegué temprano a Buenos Aires, antes de las 6 de la mañana, desayuné en Retiro y fui a encontrarme con Fernando para ir a la Rural. Llegamos y me sorprendí por la rapidez para entrar. A los pocos minutos mi sorpresa fue aún mayor cuando ví la organización para acreditarse. No es que me esperaba algo malo, pero nunca había ido a un evento con esa precisión de reloj suizo.

Sentados antes de las 9 en una ubicación genial, hora a la que supuestamente tenía que comenzar todo, y claro, empezó a las 9, como debía, ni un minuto más, ni uno menos.

Así pasaron uno a uno los oradores hasta que se hizo de noche, con cortes de tanto en tanto en los que pude charlar con conocidos que no veía hace un tiempo, en un evento dirigido por el maestro de ceremonias indicado, Adrián Paenza, muy bien 10.

Cuando recorría la lista de oradores, esos “tipos” a los que hice referencia antes, no aguantaba las ganas de estar en la charla de Jaime Lerner, había leído bastante sobre él y las cosas que llevó a cabo como arquitecto, Intendente de Curitiba 3 veces, y Gobernador de Paraná en 2 ocasiones. Los que me conocen o me leen de vez en cuando saben que aparte de mi vida laboral tengo una “académica”, me quedan poquitas materias para terminar la Licenciatura en Relaciones Internacionales y la tesis que estoy elaborando versa (o pretende versar) sobre cómo los municipios (en especial Paraná, donde nací y por ahora vivo) pueden aprovechar herramientas como la mal llamada “Paradiplomacia” y el marketing de ciudades, para llevar adelante iniciativas apuntadas al desarrollo local. Una locura, algunos dicen, para éste país, para ésta ciudad (estaré loco entonces). En fin, no quería dejar pasar la chance de tener a metros a uno de los que ha inspirado algunas de mis ideas e inquietudes en estos temas.

Lerner no decepcionó. Hizo una charla similar, casi la misma, que ya había desarrollado en (si no me equivoco) una conferencia TED en Estados Unidos. Terminó cantando el “Tango de la Sostenibilidad”, un carisma impresionante, y una claridad para comunicar que te deja con la boca abierta. Te llena de ganas de hacer cosas por tu ciudad.

También esperaba mucho la charla del Fiscal General de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo. Titulada “Instituciones globales del siglo XXI” habló justamente de cómo necesitamos a éstas para que no “ganen siempre los poderosos”. Me encantó, pero como siempre en éste tema, y habiéndolo estudiado en los últimos años, me queda la duda de qué pasa cuando a esas instituciones las manejan esos poderosos que siempre ganan… Supongo, en realidad me ilusiono, siguiendo a Moreno Ocampo, con que el sistema evolucionará de a poco hacia formas más “saludables” y que, como dijo el fiscal, más y más formaremos parte de la misma “tribu”.

Por otro lado, tenía unas ganas tremendas de ver que tenía para contarnos Miguel Brechner Frey, la cabeza del Plan Ceibal en Uruguay por el que todos los niños y maestros de su país reciben una computadora con conexión a Internet. Me emocionó tremendamente. No sólo a mí sino a todos los asistentes, recibió la ovación más grande de la jornada. Si les interesa pueden ver su charla acá, yo se las recomiendo.

Fanático del básquet, obviamente también esperé muchísimo la de Manu Ginóbili. “Ser distinto” fue el título, e hizo un recorrido por su vida y su carrera en el deporte, cómo se propuso objetivos y los cumplió, los obstáculos que tuvo en el medio y su crecimiento paso a paso.

Otras que me interesaban antes de ir (y me interesaron, claro) fueron las de Mariano Sigman, Luis Pescetti y Alberto Kornblihtt. Todas estuvieron bien, de todas pude rescatar algo, seguro que algunas me interesaron más y otras menos, algunos oradores estuvieron mejor que otros, sin dudas, pero si tengo que hablar a nivel general, fue de 10. Acá están todas.

La organización fue impresionante, ver a algunos de los organizadores de aquí para allá, confirmando que todo estuviese funcionando como debía funcionar, y llorando al final, como si hubiesen estado conteniendo por horas y horas unos nervios enormes, me emocionó mucho. Hacer un evento de tal magnitud, gratis, resignando horas de trabajo, descanso, familia, es digno de reconocer y valorar.

Me fui sorprendido por el orden no tan típico de nosotros, con ganas de seguir en movimiento, preguntas sobre varios temas, e ideas que queman de las ganas que tengo de poder realizarlas. No sé si TED es la “revolución de las ideas”, sí sé que a uno lo revoluciona. Creo que TED es eso, compartir ideas para ponerte en movimiento. No sólo porque sí. No para dar cátedra. Sino para tratar de hacer lo mejor desde el lugar que uno ocupa. Ojalá pueda volver el año que viene. Por lo pronto, ayer me llegó la confirmación para TEDxRosario, seguramente me daré una vuelta.

Ya linkeé arriba, pero dejo acá también la charla de Jaime Lerner:

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De usos y desusos

Si miran acá a un costado en el inicio del sidebar del blog, verán los iconitos de los servicios que utilizo en la web. Escribí algunas cosas sobre cada uno, dejando afuera a Twitpic que es sólo un agregado a Twitter.

Blog: Ojalá pudiese escribir más. Es un ejercicio mental genial. Me gusta tanto mantener mi blog que hace poco hice un theme personalizado a mí gusto (el que están viendo).

Twitter: Es el servicio de la “web 2.0″ que más uso. Comparto links, me informo (sí, últimamente descubrí que muchas de las noticias de las que me entero las recibí primero por TW) me divierto, me mantengo en contacto con muchos, publico fotos al instante desde mi celular, etc. Tengo mi límite, a veces me canso un poco y no tuiteo tanto. Pero si estoy leyendo algo interesante, siempre lo comparto. El problema es la sobrecarga de información, creo que no puedo seguir a más de 350 usuarios porque sino el timeline pasa demasiado rápido. Por eso ahora estoy utilizando bastante las listas, ayudan a filtrar un poco. Y otra cosa que estoy probando es no usar un cliente (salvo ÜberTwitter en el celular) e interactuar vía la web. El tema con los clientes es que me he dado cuenta de que me quitan un poco de productividad con sus avisos de nuevos mensajes y demás. El que uso generalmente es Echofon (integrado en Firefox) pero los últimos días lo tuve desactivado. Entro a la web cuando tengo ganas, y sigo las listas que me interesan. Me pueden seguir acá @matias :).

Facebook: Tengo una relación de amor-odio. Creo que es una plataforma muy buena. Pero lo uso cada vez menos. Lo tengo para mantenerme en contacto con gente que no veo seguido, pero generalmente sólo comparto música y links que me interesan.

Linkedin: Creo que no le he dado un uso intensivo. Tengo el perfil bien completo e ingreso regularmente, además me llegan los updates al correo.

Tumblr: Siempre lo defino como un Fotolog para nerds, jaja. Tengo momentos, lo uso mucho por unos días y luego lo dejo por algunos días más. Pero me encanta. Comparto “delicatessens” visuales, algo de música, y de vez en cuando escribo algún post en inglés.

Delicious: Alguna vez dije en Twitter que si Delicious llegara a cerrar no sé qué haría. Tengo gran parte de mi “vida online” ahí. Todo link que considere interesante o que me pueda servir va a parar ahí. Imprescindible.

Flickr: Amo tomar fotos. Y me gusta compartirlas en Flickr. Pero como no tengo tiempo para ponerme a tomarlas, mucho no comparto. Cuando tengo fotos nuevas, las subo.

YouTube: Hasta hace un tiempo era un usuario ocasional. Aún no subo videos, pero sí últimamente estoy utilizando mucho los favoritos.

Dopplr: Me encanta. De un tiempo a ésta parte empecé a viajar más seguido y siempre comparto el itinerario. Tengo pocos contactos, si usás Dopplr y tenés ganas agregame.

We Love Maps!

Cuando empezamos con Guión Medio teníamos pensado usar el dominio welovemaps.com para presentar nuestro portfolio de trabajos con mapas (porque nos gusta trabajar con mapas, está más que claro con el dominio :P). Pero nunca nos decidimos a terminar el sitio y elegimos centralizar todo en Guión Medio (spoiler: en los próximos días sale el diseño nuevo!). Por lo que welovemaps.com quedó en el aire, hasta hace unos días en que se me ocurrió que siendo nosotros maps addicts, podríamos escribir sobre eso.

Así que acá estamos, We Love Maps!, un blog sobre mapas, porque amamos los mapas. Espero que les guste y les sea útil. Vamos a compartir noticias, nuevos mashups, herramientas y apps que tengan a los mapas como protagonistas. Pueden seguir a We Love Maps! en su canal de Twitter: @welovemaps

Cosas que recuerdo de mi niñez (parte 1)

Imitar los comentarios de mi viejo en la radio. Ver a mamá pintar. Los libros de “Elige tu propia aventura”. Quedarme a dormir en lo de mis abuelos. Ir a pescar con mi viejo. Ir a pescar con mi abuelo Pety. El fitito. Ver a mi abuela Lily nadar estilo perrito en la pileta del club. Visitar a mis abuelos maternos en BA. Mojar el pan en la salsa que estaba preparando mi abuela Gunga. Mi primer práctica de básquet. Las zapatillas LA Gear con luces. Romperme un diente con un aro de básquet. Hacer ruido con el piano. Las perras de mis abuelos paternos. Dibujar. Los Micro Machines. Los Matchbox. El olor de la escuela. Conocer a Magic Johnson en MDQ. Los partidos de Echagüe. Las clases de Tenis. El Nintendo. El Sega Genesis. El Game Gear. Jugar al ping pong. Los soldaditos de plástico. San Bernardo. Comer en “El Luisito”. El Tetris. Mafalda. Los Axolotes. Pumper Nic. El aro de Michael Jordan que me trajo mi viejo de NY, cuando metías la pelota MJ te tiraba una frase, so AWESOME. Un juego de electrónica lleno de cables. El perfume PIBES. El perfume Paco. Los rulitos de mi hermana. Los autos a control remoto. Las Rotring de mamá. Los LP’s de papá. Andar en bici. El auto “fantasmático”. Doug Narinas. El estanque que hice con sapos en el fondo de casa. Mirar Discovery Channel. Querer ser biólogo. La revista “Sólo Básquet”. Illya Kuryaki and The Valderramas. La revista Anteojito. La biblioteca de Anteojito. Ir a la redacción del diario donde trabajaba mi viejo.

Delimitando el objeto

Además de algunas materias que me quedan rendir para recibirme también debo entregar la tesis. A decir verdad los últimos tiempos he colgado eso porque necesito tener la cabeza limpia para sentarme a escribir (porque no es escribir un post, aunque es divertido) pero ni bien terminen los exámenes finales en Marzo y me ordene voy a volver. Más allá de eso, quería apuntar un par de cosas que empezar a hacer un trabajo de investigación me han enseñado y me sirven en mi vida laboral.

Siempre trato de apuntarlo por acá, y creo que con éste nuevo theme en el blog se nota: amo la simplicidad, lo esencial. En el diseño, en las ideas, en los trabajos, proyectos, y demás.

Elegir un objeto de estudio, hacernos las preguntas esenciales y plantear los objetivos para resolver ese problema de investigación es un ejercicio intelectual que el que no lo hizo no puede entender el valor que tiene para muchas situaciones diarias.

Delimitar el objeto de estudio y plantearnos lo esencial, qué es lo que quiero investigar, hacer la formulación interrogativa, es un acto que podemos trasladar a diversas actividades. Desde escribir un post, diseñar un sitio, armar un presupuesto, pensar una nueva interfaz hasta programar una app o cocinar (!).

Elegimos el tema, lo analizamos, y determinamos el objeto al cual le vamos a prestar atención. Acotando lo más posible ese objeto es cuando llegamos a tener la visión clara de qué es lo que queremos resolver y para qué. A partir de ahí formulamos el problema de forma interrogativa y de acuerdo a la investigación que hagamos vamos a obtener las respuestas, que muchas veces las tenemos nosotros mismos y no sabemos.

Claro está que no me voy al extremo de hacer una investigación científica para cada paso que doy en la calle, pero plantear los problemas desde lo esencial (qué quiero y para qué?, qué quiere el cliente? eso es lo que necesita?) es básico en mi día a día.

Nuevo theme

Como anuncié hace ya unos días, el blog tiene una nueva cara. Pese a que P2 (la segunda versión del genial Prologue) me parece uno de los mejores themes que he probado en varios sentidos (y les puedo decir que he toqueteado y probado muchos) hace rato tenía ganas de tener un theme propio, a mí gusto.

Ya había empezado a diseñar uno tiempo atrás pero lo tiré a la Papelera y empecé éste que ven ahora. La idea es una: simplicidad, y creo que dentro de todo lo logré. Estoy muy satisfecho. Seguramente habrá cosas que mejorar, nada es perfecto, pero para ser el primer theme que diseño para mi blog es mucho más de lo que esperaba al principio.

Obviamente le tengo que dar las gracias a mi amigo y socio Victor que maquetó e hizo magia con el código, un genio total. Y a varios que no voy a nombrar porque seguramente me olvido de alguno, que me tiraron algunos tips :).

No me voy a poner a detallar cada cosa porque es lo que ven, y creo que es muy simple todo.

Si ven algo que funciona mal me avisan ;), espero se sientan cómodos.

No lo lograron

Desde chico tengo un “problema”: me aburro fácil. No de cualquier cosa, las cosas que me interesan obvio que no me aburren facilmente (o no me aburren del todo).

Cuando iba a la escuela, en la hora de computación terminaba siempre antes que todos las tareas o ejercicios. Y después de estar dos minutos quieto viendo como los demás hacían cosas tenía dos chances: ayudar a alguien que no podía hacerlo muy rápido, y si nadie necesitaba mi ayuda, ponerme a hacer otra cosa más divertida. Si tenía la oportunidad de estar sólo frente a la PC (cosa que no ocurría seguido porque no había una por alumno) todo se solucionaba, porque hasta que me retara la profesora (“podés romper la computadora” o “no está permitido hacer cualquier cosa en la computadora”) tenía tiempo de investigar las entrañas del software. Así aprendí mucho.

En las demás clases me pasaba lo mismo. Cuando terminaba antes las cosas, o me aburría en el medio de la clase porque el tema no me interesaba, era susceptible de terminar recibiendo un reto. No lo voy a negar. Alguna que otra vez me puse a “molestar” con algún cómplice. Todos lo hicimos. Pero si no molestaba, me ponía a hacer otra cosa, como dibujar, leer un libro, o simplemente mirar directamente a la profesora sin hacer nada más para que se diera cuenta de que estaba aburrido.

¿Hacia dónde voy? Bueno, más allá de que en sus cabezas ahora esté la imagen de Matías A.K.A. “hormigas en el culo”, creo que lo que me pasaba a mí le ha ocurrido a muchos.

Nos educaron con la idea de que quedarse sentados en el banco sin chistar, sin repetir y sin soplar, hacer caso omiso, ser androides con conocimiento apilado cual fetas de jamón y queso en el cerebro, nos iba a llevar a ser exitosos, y ser abanderados. No desmerezco el hecho de ser abanderado, nunca lo fui aunque siempre tuve muy buenas notas en la escuela. Pero el hecho de aprender las cosas de memoria (porque no nos enseñaban a no aprender de memoria, y hoy siguen sin enseñar) para luego repetirlas como una maquinita, esa especie de enseñanza unilateral (no se me ocurre otra forma de claificarla ahora pero creo que se entiende), mata la creatividad. La creatividad que debería ser el combustible de todo tipo de aprendizaje.

Fui educado (en la escuela, valga la aclaración, papá y mamá no tienen que ver en esto) bajo la premisa de que equivocarse está mal, que tengo que aprender de memoria hasta los hechos de la Revolución de Mayo, y que si no los sé ESTÁ MAL.

El BIEN: saber lo que nos enseña la maestra de memoria. Quedarse quieto. No hablar. Ser condesciente condescendiente.

El MAL: no saber. Moverse. Hablar. Hasta, a veces, preguntar “de más”…

Diganme si me equivoco (y sí, ya sé, quizás peco por generalizar)… El abanderado, el premiado, el modelo (o la), era el callado, el introspectivo, y posiblemente el que menos aptitudes sociales tenía. ¿A quién se le ocurre premiar a quien no habla?.

Claro que tuve excepciones. Una profesora de Literatura, muchas veces nos iluminó el alma con las cosas que nos enseñó y nos hizo hacer; y otra de Filosofía, porque más allá de que siempre tuve un interés especial por la filosofía, logró mantenerme enfocado todo el tiempo con lo que nos enseñaba.

En la escuela no me enseñaron a estar preparado para equivocarme, porque, hey!, equivocarse está mal! Me metieron en la cabeza contenidos pero no enseñanzas para hacer algo con ese contenido. No fomentaron que busquemos soluciones. Fomentaron que me quede sentado, “que me quede en su lugar”. Que no chiste. No lo lograron claro. Sino no estaría acá escribiendo.

La escuela, el sistema educativo, son antiguos. ¿Cuántas materias, cuántos profesores, creen que fomentaron su creatividad?

¿No es lo más racional que se trate de fomentar los talentos y aptitudes de una persona en vez de encasillarla para pensar y hacer de cierta manera? No hablo de un plan de estudios para cada individuo, sino de… “libertades” (si se me permite) que dejen a uno aprovechar sus gustos, intereses, aptitudes; y que se desarrolle la capacidad de imaginar.

¿No les parece que la imaginación es la mayor herramienta para transformar la realidad que tenemos a mano? Personalmente creo que si en mi casa no me hubiesen fomentado a mantenerme en movimiento, dibujar, valorar el arte en todas sus expresiones, escribir, y varios etcéteras más, hoy no estaría acá, y seguramente mi vida sería muy pero muy aburrida.

Algo venimos haciendo mal hace mucho y no es tan tarde para cambiarlo. Darle las herramientas necesarias a cada niño para que desarrolle sus aptitudes innatas, para que investigue sobre sus intereses, debería ser uno de los objetivos (¿o EL objetivo?) de un plan educativo.

No debería haber más gente aburrida en las escuelas.

Hace un tiempo leí un discurso de la escritora de Harry Potter, J.K. Rowling, hablando sobre quienes se rehusan a utilizar su imaginación:

Escogen vivir en espacios limitados que conllevan a una forma de agorafobia mental, que trae sus propios terrores. Creo que las personas sin imaginación ven más monstruos. Y a menudo están más asustadas.

Todos somos capaces de imaginar, de ser creativos. Pero en algún momento perdimos esa capacidad. En algún punto de nuestra educación hicieron que pensemos de una forma, la que dicen ellos, y no en alguna otra. En algún momento mataron la creatividad.

No pudieron mantenerme quieto y callado. No soy un rebelde. Pero utilizo mi imaginación día a día.

No lo lograron.

Rockearla [2010]

No voy a hacer un resumen del año. Lo tengo en la cabeza. No necesito escribirlo. Hubo objetivos que cumplí y otros que no. Tampoco soy de los que esperan el 1 de Enero del año próximo para cambiar su vida, the time is now. Lo único que cambia es un número y el nombre de un mes, nada más. Si tenés que cambiar algo de tu vida con lo que no estás cómodo hacelo ahora. Work it.

Nuevas personas :), coolness, viajes; algunos fines (the end) y algunos objetivos que no pude cumplir pero que van a ser cumplidos. Tengo a mi familia al lado, buenos amigos, muchos proyectos, energía positiva, y todas las ganas de seguir adelante. Seguir rockeándola.

La misión en 2010 sigue siendo rockearla. Ser feliz. Y recomiendo que apunten a lo mismo, a ser felices. :) Que todo llega si trabajamos para eso. Feliz fin de 2009 a todos y mejor 2010!.

Mi problema con los perros de razas pequeñas, o sus dueños.

No tengo nada en contra de los perritos de razas pequeñas como los Caniche Toy y otros… Es más, algunos últimamente han logrado hasta enternecerme, porque hay que admitir que ciertas razas son bastante graciosas (igual, no me compraría uno, me gustan los perros grandes). Sí me molesta mucho la gente que los lleva por la calle como accesorios.

A ver… Vieron “Mi novia Polly”?. Jennifer Aniston tiene un hurón de mascota, y en una escena de la película lo está llevando con correa por la calle y entre el hurón que es ciego y ella que va apurada, el animalito se azota contra (si no me equivoco) un tacho de basura.

Bueno… Un gran porcentaje de los propietarios de perros pequeños llevan así a sus mascotitas por la calle, sin importar contra qué o quién chocan. Van impunes por las calles con sus accesorios-animales a cuestas y provocan más que una puteada de mi parte. ¿Por qué? Bueno, antes que nada porque me molesta que los perros se conviertan en accesorios, y me molesta mucho ése tipo de gente. Y además porque soy alto, y no veo bien cuando viene un perro de 5 centímetros de alto y me pasa por entre las piernas, a veces los piso sin querer y me gano una mirada o palabra reprobadora del dueño/a del accesorio, perdón, perro. ¿Qué mirás? Hijo/a de puta! Si no cuidás a tu mascota es tu problema!.

Quizás deberían tener implementado algún dispositivo sonoro, o una de las luces rojas que llevan los ciclistas. O quizás los dueños de los pobres animalitos deberían dejar de ser tan mierda y cuidar por dónde va su mascota.

He dicho.

#movimientopapanoel

cornerhatResulta que dos días atrás se me ocurrió ponerme un gorrito de Papá Noel para darle un poco de espíritu navideño a mi avatar de Twitter y Facebook, y a los pocos minutos algunos de mis tuiteros cercanos como @vbracco y @pedroprez me pidieron que también les pusiera gorritos en sus propios avatares.

A las pocas horas se corrió la bola y muchos quisieron sus gorritos, a alguien le respondí que era un movimiento, y de golpe apareció el hashtag #movimientopapanoel. Todo espontáneo. Como los gorritos siguieron saliendo para todos lados con Victor decidimos hacer un sitio para el “movimiento” en movimientopapanoel.com donde aparece un timeline del hashtag y si nos da el tiempo quizás implementemos OAuth para que queden todos los avatares juntos en alguna sección de la página, si alguien quiere ayudar, bienvenidísimo ;).

La idea es simple, poner un poco de espíritu navideño en el timeline de cada uno, nada más :). Aprovecho para desearles a todos una muy feliz navidad!!!.

Filosofía I

Ayer terminó (para mí, porque hasta el viernes continúa para otros) el turno de exámenes finales de Noviembre-Diciembre en mi universidad. Rendí dos materias esta vez, planeaba rendir 4-5 pero el cansancio y obligaciones varias me lo impidieron. Aprobé las dos con muy buenas notas, y estoy más cerca de terminar. Cuando retome el estudio en Enero seguiré escribiendo la tesis y estudiando para las materias que me quedan rendir. Pero ahora tenía ganas de contar sobre mi primer examen final.

El primer cuatrimestre había cursado Filosofía I, Introducción a las Ciencias Políticas, Historia de las Ideas Políticas I e Introducción al Derecho.

En Filosofía I tuve de profesora a Haydeé Copati, que mientras cursábamos nos advirtió que no pensáramos en rendir la materia en el primer turno (Junio/Julio) así teníamos más tiempo de estudiarla. Pero a mí la materia me gustó mucho y la preparé. Planeé rendir primero Filosofía, y luego Introducción al Derecho e Introducción a las Ciencias Políticas.

Cuando llegó el día de rendirla (14 de Julio de 2005) éramos varios los valientes, si no recuerdo mal, más de 15. Mi número de legajo era de los últimos así que tuve que esperar mucho para entrar a rendir…

Antes que entrara yo, habían pasado 7 u 8, y habían desaprobado todos. Es más, un rato antes había salido del aula el profesor adjunto en la mesa y nos había dicho “chicos, la cosa viene áspera, los que no se sientan seguros y deseen irse a su casa les recomiendo que lo hagan”. WHAT?. Sí, eso. Y Matías, en vez de irse, tomó la frase como combustible y decidió seguir firme.

La cosa es que terminé con un 2 (dos) en la libreta. El examen era con sorteo de las unidades, me tocaron dos, y elegí una equivocada para empezar, que a la profesora no le gustó…

Al fin y al cabo, inexperto, pensé que estaba bien preparado pero no, y además elegí mal cómo empezar el examen. Y además, bueno, no hubo mucha compasión de una profesora que hoy quiero mucho pero desaprobó a casi todos, porque además de los que cursaban conmigo había algunos que ya la habían cursado antes y debían rendirla. Fue una mesa larga, y recordada en todos los pasillos de la facultad hasta hoy.

El tema es que después de desaprobar me desanimé. No rendí las otras dos materias que pensaba rendir y pensé en dejar la facultad, tomarme 6 meses, y ver si seguía esa carrera o empezaba otra.

Las dos o tres semanas antes de que empezara el segundo cuatrimestre me alcanzaron para pensar bien y decidir darme una segunda oportunidad. El próximo turno de exámenes, en Noviembre/Diciembre de ese año, la primer materia agendada para rendir fue Filosofía I, y la aprobé, me saqué un 7 (aunque la profesora estuvo muy pijotera con la nota). Me saqué la espina y rendí algunas más. Luego en segundo año tuve Filosofía II, y en esa me puso un 9, genial examen.

Hoy ya estoy cerca de terminar, y creo que el haber desaprobado el primer examen fue un buen golpe. Claro que me encantaría haber aprobado, pero me enseñó bastante. Y después de eso no desaprobé otro final.