Sólo pasa en Matilandia

No acostumbro a comprar CD’s originales, no por ser “pirata” y contentarme con bajarlos, sino porque a veces no dan los números y hay que priorizar otras cosas. Pero cuando compro uno es porque la banda o artista en cuestión me gusta bastante. Comprar un CD original vale la pena. Me gusta tenerlos físicamente, con su cajita y librito, sin ser un disco violeta o verde, un disco normal, que mira a los truchos con desprecio :P. Pero bueno, ojalá pudiera hacerlo siempre.

Ayer me compré In between dreams de Jack Johnson, un discazo. El tema es que después de haber salido contento de Musimundo, llego a casa, lo abro, y me encuentro con que el CD vino fallado. Sí, tenía unas manchitas tipo quemaduras en la superficie grabable, y me quedé con las putas ganas de escucharlo.

Me calenté pero hoy fui a Musimundo, me lo cambiaron sin problemas y sin siquiera pedirme el ticket, bien por los pibes que atienden.

Posts relacionados:

  1. Review: The Wild Trapeze
  2. [off-topic] My amazing cooking abilities
  3. La insoportable sinceridad
  4. Consejo para antes de comprar un perro

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>